jueves, 29 de noviembre de 2007

Biografía de Fernán González 950-959

Año 950
Ramiro II, que quiere castigar las continuas razzias musulmanas, reúne su ejército y marcha sobre la ciudad de Elvora (Talavera). Tras saquear la ciudad y el Valle del Tajo, regresa a León con un gran botín, en lo que será su última campaña guerrera.

Año 951
Sintiéndose morir, el gran monarca leonés, se desplaza hasta León, donde fallece a mediados de junio. El Reino de León, queda sumido en una grave crisis dinástica, circunstancia que será aprovechada por Fernán González para sus fines.
El trono recae en su hijo Ordoño III.
Desaparecida la figura del extraordinario rey leonés, los cordobeses aprovechan para incrementar sus acometidas, todas con resultado favorable a sus intereses.

Año 954
Se produce una rebelión en contra del nuevo monarca.
Su hermanastro Sancho es el promotor, apoyado por su tío García de Navarra. Y secundados por el conde castellano. Todos los ejércitos marchan hacia León, pero Ordoño III consigue repelerles.
Parece ser que la causa de la rebelión castellana pudiera estar en que el rey leonés hiciera pública repulsa de Urraca, la hija del Conde de Castilla, para casarse con otra dama.

Año 955
Vuelven nuevamente los ataques procedentes del Califato de Córdoba. En San Esteban de Gormaz se enfrentan con las huestes castellanas de Fernán González, a las que derrotan, pero no consiguen tomar el castillo.

Año 956
En agosto, su hija Urraca, casa con Ordoño IV el Malo.
Muere su segundo hijo Sancho Fernández, Conde de Alava.
Ordoño III muere en Zamora.
Ordoño IV y Sancho I pretenden el trono leonés. El primero tiene el apoyo de su suegro Fernán González y el segundo el de la Reina Toda de Navarra.
Ordoño IV pretende repudiar a la hija de Fernán González para casarse con una hermosa gallega. Entonces el Conde de Castilla le hace saber que automáticamente prestará su apoyo al otro candidato si sucede tal cosa.
Ordoño cambia de opinión al saber tal cosa, y Fernán González hace lo propio prestándole su apoyo.
Toda de Navarra se desplaza hasta Córdoba.
Allí, viendo todo perdido para su nieto Sancho, solicita la ayuda de su sobrino Abd Al-Rahman III, renovándole su juramento de vasallaje, además se pone en manos de los médicos cordobeses quienes remedian la gordura de Sancho I que era llamado el Craso o el Gordo por este motivo.

Año 959
En diciembre muere Doña Sancha.