lunes, 4 de febrero de 2008

Poema de Fernán González - XXVI - Entra en Castilla con su esposa Sancha

652
Dejemos aquí a ellos entrados en la carrera
Por llegar a Castilla, que muy cerca era;
Diré de los castellanos, gente fuerte e ligera,
Avenir non se podían por ninguna manera.

653
Los unos querien uno, los otros querien ál;
Como homes sin cabdillo aveníense muy mal;
Fabló Nuño Lainez, de seso natural,
Buen caballero de armas e al señor leal.

654
Comenzó su razón muy fuerte e oscura:
Fagamos señor de una piedra dura
Semejante al buen Conde e desa mesma fechura;
Sobre aquella piedra fagamos todos la jura.

655
Ansi como al Conde las manos le besemos;
Pongámosla en un carro; ante nos la llevemos;
Por amor del buen Conde por señor la tengamos;
Pleito e homenaje todos a ella fagamos.

656
Si ella non fuire, nos nunca fuyamos;
Sin el Conde a Castilla jamás nunca vengamos;
El que antes tornare, por traidor le tengamos;
La seña de Castilla en la mano le pongamos.

657
Si el Conde es fuerte, fuerte Señor llevamos;
El Conde de Castilla nos a buscarle vayamos;
Allá finquemos todos o él acá le traigamos;
Tardando aquesta cosa, mucho nos menoscabamos.

658
Al Conde de Castilla muy fuerte honra le damos;
El puja de cada dia, e nos menoscabamos;
Semeja quél lidia, e nos nunca lidiamos;
Don Jesucristo nos perdone que atanto nos pecamos.

659
Que veamos qué prescio damos a un caballero;
Nosotros somos más de trescientos, e él solo señero,
E sin él non facemos valía de un dinero;
Pierde hombre buen prescio con poco de mijero.

660
Cuando Nuño Laíno acabó su razón,
A chicos e grandes plugo de corazón;
Respondiéronle luego mucho buén corazón:
Todos lo otorgamos, que es con gran razón.

661
Ficieron su imagen, como antes dicho era,
A figura del Conde, desa misma manera;
Pusiéronla en un carro, de muy fuerte madera;
Sobido en el carro, entraron en la carrera.

662
Todos, chicos e grandes, a la piedra juraron
Como a su señor; ansi la aguardaron;
Para ir a Navarra el camino tomaron;
En el primer dia a Arlanzón llegaron.

663
E dende a otro dia esa buena compaña,
Su señor mucho honrado, su seña mucho estraña,
Pasaron Montes de Oca, una fiera montaña,
Solía ser de los buenos e de los grandes de España.

664
Caballeros castellanos, compaña muy lacerada,
Fueron a Bilforado a facer otra albergada;
Cuál a Dios demandaron hobieron atal posada;
Moviéronse otro dia cuanto al alborada.

665
Enantes que hobiesen una legua andado,
Salida fué la noche e el dia aclarado;
El Conde con su dueña venia mucho lacerado;
Cuando vió la seña muy mal fué desmayado.

666
La dueña la vió antes e hobo gran pavor;
Dijo luego la dueña: ¿qué faremos, señor?
Veo una gran seña, non sé de qué color;
O es la de mi hermano, o del moro Almozor.

667
Fueron en fuerte queja, non sabían qué ficiesen;
Non víen montaña do meter se pudiesen;
Non sabían con la queja qué consejo prendiesen
Ca non víen logar do guarida hobiesen.

668
Eran en fuerte queja, que nunca fueron en tamaña;
Quisieran si podieran alzarse a la montaña,
Que se asconderían siquiera en una cabaña;
Mas catando la seña, mesuraron la compaña.

669
Conosció en las armas cómo eran cristianos;
Non eran de Navarra, nin eran de paganos;
Conosció cómo eran de pueblos castellanos,
Que iban su señor sacar de agenas manos.

670
Dueña, dijo el Conde, non dedes por ende nada;
Será la vuestra mano de ellos todos besada;
La seña e la gente que vos vedes armada,
Aquella es mi seña, ellos mi mesnada.

671
Hoy vos faré señora de pueblos castellanos;
Serán todos conbusco alegres e lozanos;
Todos, chicos e grandes, besarvos han las manos;
Darvos he en Castilla fortalezas e llanos.

672
La dueña que estaba triste e desmayada,
Fué con aquestas nuevas alegre e pagada;
Cuando vió que era a Castilla llegada,
Dióle gracias a Dios que le había bien guiada.

673
Antes quel su pueblo al Conde fuese llegado,
Fué adelante un caballero e sopo este mandado
Cómo venía el Conde bien alegre e pagado,
Que traía la infanta e que venía muy cansado.
Tornóse al pueblo, al pueblo castellano,
Díjoles como venia don Fernando alegre e pagado.

674
Las gentes castellanas cuando aquesto oyeron
Que venia su señor e por cierto lo tovieron,
Nunca tamaño gozo castellanos hobieron;
Todos con alegria a Dios lo gradescieron.

675
Tanto habian de gran gozo, que creer no lo quisieron;
Diéronse a correr cuanto de recio pudieron;
Enantes que llegasen, al Conde conoscieron;
Allegaron a él; en brazos le cogieron.

676
Fueron besarle las manos todos a su señora
Diciendo: Somos ricos castellanos agora;
Infanta doña Sancha, nasciestes en buena hora,
Por ende vos rescibimos todos por señora.

677
Feciéstes nos merced, nunca otra tal viemos;
Cuanto bien nos feciéstes contar non lo sabriemos;
Si non fuera por vos, cobrad non lo podiéramos.

678
Sacastes a Castilla de gran cabtividat;
Feciéstes gran merced a nuestra cristiandat;
Ficiéstes mucho pesar a los moros, esto es verdat;
Todo esto vos gradezca el rey de magestat.

679
Todos e ella con ellos con gran gozo lloraban;
Teníen que eran muertos e que resuscitaban;
Al rey de los Cielos bendecían e laudaban;
El llanto que facían en gran gozo tornaban.

680
Llegaron de venida todos a Bilforado,
Aquesta villa era en cabo del condado;
Un ferrero muy bueno demandaron priado;
El Conde don Fernando de fierros fué sacado.

681
Fuéronse para Burgos cuando ir se podieron;
Luego que alli llegaron grandes bodas fecieron;
Non alongaron plazo, bendiciones prendieron;
Todos, grandes e chicos, muy gran gozo hobieron.

682
Alanzaban en los tablados todos caballeros;
A tablas e escaques jugan los escuderos;
De otra parte mataban los toros los monteros;
Habia ahi muchos cítulas e muchos violeros.

683
Dos bodas, que non una, castellanos facían;
Facían muy grand gozo, que mayor non podían;
La una por su señor que cobrado lo habían;
La otra porque entrambos bendiciones prendían.