miércoles, 12 de diciembre de 2007

Poema de Fernán González - XXVIII - El Conde vence a los moros de Córdoba

701
Cuando hobieron los moros desto sabiduría,
Como era ahi el Conde con gran caballería,
El rey de Córdoba luego en ese dia
Descercó la cibdat e fuese él su vía.

702
Levantóse de allí, a Safagún fué a cercar,
Comenzó toda Campos de correr e de robar;
Hobieron estas nuevas al Conde de llegar,
Con todas sus compañas pensó de cabalgar.

703
Compañas de León, caballeros de prestar,
Salieron con el Conde, queriendo aguardar;
Non quísolo el buen Conde, e mandólos tornar;
Hobieron los leoneses desto fuerte pesar.

704
El Conde don Fernando con toda su mesnada
Vino a Safagunt e fallóla cercada;
Dióles un gran torneo, una lid presurada;
Fué luego en este dia la villa descercada.

705
Habían a toda Campos corrido e robado;
Llevaban de cristianos grand pueblo cabtivado,
De vacas e de yeguas e de otro ganado;
Tanto llevaban dello que non seria contado.

706
Grandes eran los llantos, grandes eran los duelos;
Iban los padres presos, los fijos e los abuelos;
Mataban a las madres, los fijos en los brazuelos;
Daban a los padres con los sus fijuelos.

707
Iban con muy grand robo alegres e pagados;
Non podían andar, que iban muy cansados;
Hóbolos el buen Conde aína alcanzados;
Fueron con su venida todos mal espantados.

708
Ferrió luego entre ellos; non les dió ningún vagar,
Como águila fambrienta que se queria cebar;
Cuando oyeron los moros a Castilla nombrar
Quisieran si podieran en Córdoba estar.

709
Dejaron ahi la prea toda, áun a su mal grado;
Quien mejor fuir podía teníese por bienaventurado;
El rey de cordobeses fincó ende en mal fado;
Bendicie a Mafornat cuando dende fué escapado.

710
El Conde don Fernando, de ardides cimento,
Señor de buenas mañas e de buen enseñamiento,
En los pueblos paganos fízo grand escarmiento,
Falló e mató dellos a todo su talento.

711
Los que él habie muerto non los podie tornar,
Non dejó de la prea ningún cosa levar,
Mandó ir a los cabtivos todos a su logar,
Decíen: Fernán Gonzalez, déjete Dios regnar.