miércoles, 28 de diciembre de 2011

Desde los Votos de San Millán


En agradecimiento por la intervención de San Millán en batalla contra los musulmanes, Fernán González, conde de Castilla y de Álava en el siglo X, quiso beneficiar a su monasterio gravando con un impuesto en especie a todo el condado de Castilla, desde el río Pisuerga hasta el Arga. El documento que lo validaba, conocido como Votos de San Millán, es el primero de los casi mil que forman el Becerro Galicano, uno de los códices más valiosos de la biblioteca emilianense, que acaba de ser editado por Cilengua de mano de su investigador Fernando García Andreva.
El Becerro, explica su estudioso, recoge uno de los conjuntos documentales más antiguos del mundo rural, en especial de la parte este de la actual Rioja, nordeste de Burgos y oeste de Álava, aunque también menciona en menor grado Vizcaya, Navarra, Segovia, Soria y Zaragoza. Dado su interés, este cartulario ya había sido editado parcialmente en dos ocasiones, pero con errores de lectura y de fechas. Por ello, el objetivo principal de la investigación de García Andreva, que le valió el título de doctor por la Universidad de La Rioja, ha consistido en «la edición íntegra, fiel y completa mediante su edición paleográfica-interpretativa».
El volumen tiene 246 folios (de piel de becerro), la mayoría a doble columna, en letra carolina (galicana), y debió de ser escrito entre los años 1194 y 1201. Su copia la llevó a cabo, casi en su totalidad, una sola mano, perpetuando los diplomas del actualmente perdido Becerro Gótico, escrito en su mayoría en letra visigótica, y necesitado por aquel entonces de una ampliación y reorganización diplomática.
La documentación primigenia en él albergada comprende un periodo de más de cuatro siglos (759-1194) repartida en función de las diversas compras, ventas y donaciones al monasterio de San Millán en diferentes zonas geográficas, de entre las que destaca La Rioja Alta, la Bureba burgalesa, con Obarenes y Merindades, además de Valdegobía y el noroeste de Álava.
Documentación inédita
Editado parcialmente en 1930 por Luciano Serrano y casi en su totalidad en 1989 por Antonio Ubieto y María Luisa Ledesma, el Becerro Galicano se vuelve a publicar ahora «para sacar a la luz documentación inédita y para corregir los numerosos errores de transcripción de que adolecían las anteriores publicaciones», señala García Andreva. «Se ha perseguido con este trabajo -añade- un resultado fiel y completo a través de una lectura progresiva del libro, tomado como objeto de estudio en sí mismo y presentando sus documentos con la fecha original del códice y en el lugar exacto en que aparecen en él».
La presente publicación del Instituto Orígenes del Español de Cilengua incluye un completo estudio codicológico en el que se analiza el material de escritura, el proceso de copia, las manos, las tintas, la letra, el contenido y la historia del códice, así como detalles paleográficos del importante documento mencionado del Privilegio de Fernán González o Votos de San Millán que abre el cartulario.
También se incluye una tabla con el contenido diplomático de los 977 documentos del Becerro (32 de los cuales añadidos con posterioridad), esta vez ordenados en función de la cronología exhibida en el códice, «con el objeto -indica el autor- de ser de utilidad a cuantos historiadores, filólogos, diplomatistas, paleógrafos, expertos, en general, familiarizados con la documentación medieval, se acerquen a esta imprescindible fuente de la historia rural medieval».
«El Becerro Galicano de San Millán de la Cogolla -concluye García Andreva- constituye, sin duda, una de las fuentes historiográficas más importantes de la Edad Media y, por consiguiente, uno de los códices más valiosos del cenobio emilianense».