jueves, 9 de julio de 2009

Poema de Fernán González - XXIV - Prisión del Conde por el monarca navarro

593
Fué luego don Fernando en los fierros metido,
De gran pesar que hobo cayó amortecido,
A cabo de una pieza tornó en su sentido;
Dijo: Señor del mundo, ¿porqué me has fallido?

594
Señor Dios, si quiesieras que yo fuese aventurado,
Que a mi los navarros me fallasen armado,
Aquesto se ternía a mercede e agrado,
E por esto me tengo de ti desamparado.

595
Si fueses en lacerías de mi rebtado,
Nunca fiz porque fuese de ti desamparado;
Morré de mala guisa, como home de mal fado;
Si yo pesar te fice, bien debes ser vengado.

596
Dentro en Castroviejo al buen Conde metieron;
Teniéndole fuerte saña, en gran presión te dieron;
Como home sin mesura, mesura non te ficieron;
A los vasallos del Conde dejarle non quisieron.

597
Dijo al rey Garcia el Conde su razón:
Non has porqué tener ningunos en presión;
Habrás por mi señero cuantos en Castilla son;
Non les fagas ningún mal, que ellos sin culpa son.

598
Soltólos don Garcia, a Castilla venieron;
Cuando los castellanos el mandado sopieron,
Nunca tan mal mensaje castellanos oyeron;
Por poco, de pesar de seso non salieron.

599
Ficieron muy gran duelo estonces por Castilla;
Mucho vestido negro, rota mucha capilla,
Rascadas muchas frentes, rota mucha mejilla;
Tenia en corazón cada uno gran mancilla.

600
Lloraban e decían: somos homes sin ventura:
Decían del Criador mucha fuerte majadura.
Non quiere que salgamos de premia nin de ardura
Mas que seamos siervos nos e nuestra natura.

601
Somos los castellanos contra Dios en gran saña;
¿Porqué nos quiere dar esta premia atamaña?
Caímos en la ira de todos los de España,
Tornada es Castilla a una pobre cabaña.

602
A otro non sabemos nuestra coíta decir
Sinon al Criador que nos debe oir;
Con el Conde coidábamos desta coíta salir,
Hobiemos nos enantes en ella de venir.

603
Dejemos castellanos en su fuerte pesar,
Ahi nos hemos luego en ellos a tornar;
Ayuntáronse en uno por se aconsejar,
Dejémosles ayuntados, bien nos debe membrar.

604
Tornémos en el Conde, do le habemos dejado;
Era en Castroviejo, en la carcel echado,
De gentes de Navarra era bien aguardado,
Nunca fué home nado en presión mas coitado.

605
Habia en estas tierras la gente ya oido
Que otro mejor de armas nunca fuera nascido;
Teníase por mejor quien le había conoscido;
Habie sabor de verle quien non le había vido.

606
Un conde muy honrado, que era de Lombardía,
Vínole en corazón de ir en romería;
Tomó de sus vasallos muy gran caballería;
Para ir a Santiago metióse por su vía.

607
Aquel conde lombardo yendo por la carrera,
Demandó por el conde que en cuales tierras era;
Dijéronselo luego toda cosa certera,
Sobre que fuera preso e sobre cuál manera.

608
Teniendo él por cierto todo aquel engaño,
Cómo habían rescebido castellanos gran daño,
Llevándole a vistas a fe e sin engaño,
En ellas le prendieron bien habie un año.

609
Preguntó si podría por cualquier cosa le ver,
Ca habia gran sabor de al Conde conoscer,
Que viéndole podria alguna pro tener,
Ca tal home non era para en carcel tener.

610
Fuese para Castroviejo; demandó por los porteros,
Prometióles de les dar muchos de los dineros,
Quel dejasen ver al Conde con solos dos caballeros.

611
Lleváronle al castillo; las puertas le abrieron;
Los condes uno a otro muy bien se rescibieron;
Entre ambos en su fabla gran pieza estovieron;
La razón acabada, luego se despedieron.

612
Partiéronse entrambos, de los ojos llorando;
Fincó en su presión el Conde don Fernando
Estando en gran coíta, muchas coítas pasando,
Que Dios dende le sacase todavía rogando.

613
Aquel conde lombardo cuando fué despedido,
Al Conde castellano non le echó en olvido;
Fuese para la infanta porque fuera contecido
Como el Conde hobiera facer della marido.

614
Mostráronsela luego la fermosa doncella;
Vióla tan apuesta que era maravilla;
Fabló luego el Conde de poridat con ella;
Dijo cómo había gran querella della.

615
Dueña, dijo el conde, eres muy sin ventura;
Non hay mas malfadado en toda tu natura;
De tí han castellanos todos fuerte rencura,
Que les vino por ti este mal sin mesura.

616
Dueña sin piedat e sin buen conoscer,
De facer bien o mal tu tienes el poder;
Si al Conde non quieres de muerte estorcer,
Haberse ha Castilla por tu culpa a perder.

617
Faces muy grand ayuda a los pueblos paganos
Ca les quitaba este Conde a todos piés e manos;
Quitas muy grand esfuerzo a todos los cristianos;
Por ende andan los moros alegres e lozanos.

618
Eres, dueña, de prescio mucho menoscabada,
Serás por este fecho de muchos denostada;
Cuando fuere esta cosa por el mundo sonada
Será toda esta culpa a ti luego echada.

619
Si tu con este Conde podieses ser casada,
Tenerte habian las dueñas por bienaventurada;
De todos los de España serías mucho honrada;
Nunca fíciera dueña tan buena cabalgada.

620
Si eres de sentido, esto es lo mejor;
Si tu nunca hobiste de caballero amor,
Más debes amar a este que non a emperador;
Non ha home en el mundo de sus armas mejor.

621
Despidióse el conde; con todo fué su via;
Fué para Santiago, complió su romería;
Envió la infanta esta mensajería
Con una de sus dueñas que ella mucho quería.