domingo, 24 de mayo de 2009

El Poema de Fernán González y el Camino de Santiago: Una ruta de inspiración y belleza literaria



"Verás la maravilla del Camino/camino de soñada Compostela/¡Oh lorio y oro! Peregrino!/en un llanto entre copos de candela".

Así cantó Antonio Machado las excelencias del Camino de Santiago. Y como él, otros muchos escritores, poetas, ensayistas, reyes y trovadores. Privilegiado motivo de inspiración para tantas personalidades célebres de las letras, la ruta jacobea que este periódico acerca gratis a sus lectores a partir de este domingo presenta una increíble novedad: su plasmación gráfica a vista de pájaro.


Escritos medievales

Huellas literarias en torno al camino compostelano no faltan desde los primeros tiempos, cuando los peregrinos medievales cantaban y se daban ánimos para completar la difícil ruta.

Del siglo XII data el himno de peregrinación más antiguo conocido, el famoso Dum Paterfamilias que recoge, hacia 1140, el Codex Calixtinus de Aymeric Picaud: "Herru Sanctiagu / Got Sanctiagu / E Ultreia, esuseia / Deus, aia nos".

De fechas próximas al texto citado es la no menos célebre Crónica del Arzobispo Turpín, más conocida como Pseudo-Turpín, que en torno a 1140 relata la génesis de la ruta jacobea a través de una espectacular visión.

Alfonso X

A mediados del siglo XII, el mismo Alfonso X recoge en sus Cantigas cómo "Romeros et pelegrinos se facen los homes para servir á Dios et honrar á los santos", y en la número 26 recrea la leyenda del romero que, muerto al desangrarse tras el corte de sus genitales, es devuelto a la vida merced a la intermediación divina mas sin recobrar sus partes.

Poema de Fernán González

Incluso el Poema de Fernán González, escrito posiblemente a mediados de la centuria posterior, dejó patente la grandeza del Camino santiagués, verdadero lujo para aquella piel de toro, a decir del autor anónimo que compuso los famosos versos: "Fuertemente Dios quiso a España Honrar / Cuand al santo apóstol quiso y enviear / De Inglatierra e Francia quísola mejorar / Sabet non yaz apóstol en tod aquel logar".

Poema del Mio Cid

Eso por no hablar del Cantar de Mio Cid, atribuido al canónigo de Osma Per Abbat, burgalés de nacimiento que lo habría escrito hacia 1207, quien dejó patente la importancia de la ruta peregrina glosando la promesa que el mismo Rodrigo Díaz de Vivar habría hecho de ir de romería a Santiago, siguiendo el camino francés, para luego, al regresar, visitar la Cámara Santa de Oviedo: "Esas horas dijo Rodrigo: Señor, pláceme de grado. / Tal plazo nos dedes que pueda ser tomado, / que quiero ir en romería al patrón Santiago".

Gonzalo del Berceo

También del siglo XII son las composiciones de Gonzalo de Berceo, que en sus famosos Milagros de Nuestra Señora recogió la leyenda del peregrino al que se le aparece el diablo en forma de apóstol Santiago.

Incluso el Arcipreste de Hita, autor, entre otros escritos, del Libro del Buen Amor, fijó de en sus escritos la imagen mítica del peregrino a Compostela.

Cervantes

Tampoco el autor de El Quijote escabulle la fama de los peregrinos a Santiago, si bien la imagen que aporta de los mismos no es demasiado amable, pues en ciertos párrafos los presenta irónicamente como hombres aprovechados.

Quevedo

Francisco de Quevedo aporta igualmente munición escrita contra los que él consideraba falsos peregrinos, señalando que "... Con sus llagas postizas, / Arenas el de Soria / pide para una bula, / que eternamente compra. / Romero el estudiante, / con sotanilla corta, / y con el Quidam Pauper, / los bodegones ronda".

Zorrilla

El poeta vallisoletano, José Zorrilla, se hizo eco de la célebre calabaza del peregrino, con la que éste aplaca la sed del camino: "Caminaba un peregrino / en una noche serena / con la calabaza llena / de muy exquisito vino. / La sed le salió al camino / y él de apagarla dio traza / hizo al cielo puntería: / y así a un tiempo veía / estrellas y calabaza".

Autor: Enrique Berzal | Valladolid
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/23/castillayleon/1243078861.html